En 4 años, he hecho post mas que nada reflexivos. Alguno que otro, dedicado a otros bloggers o a amigos (con mucho cariño, debo añadir). He hecho algunas entradas muy largas. Otras mas cortas. Uno de Navidad. Dos de política o situación actual. Incluso, está el concurso del verano, y algunas colaboraciones.
Hay unos muy serios, para otros grandes artistas que ya se han ido y, otros para uno que sigue luchando por su salud.
Pero la pura verdad, es que la gran mayoria son sobre tonterías de las que se me ocurren.
También hay varios (o casi todos, mejor dicho) reflejan los estados de animo de éste, mi alter-ego en la blogosfera, el Mar que espera nunca cesar.
Pero hoy, hago el primero dedicado a una leyenda. Y lo hago sin sentirme triste. Al contrario. Soy feliz de vivir en un mundo, donde alguien dijo lo que senía, lo que debía, y que ha impulsado a -ya no una- si no a varias generaciones con su mensaje.
Y la hago porque lo merece, porque tocaba y porque simplemente tiene algunas de las mejores canciones que jamás han sido creadas por músico alguno.
Y, porque a pesar de tener ya muchos años, en donde quiera que sea que vamos luego de estas vidas, él sigue aquí. Si acaso, mas presente que nunca. Vigente. Actual.
Y me da esperanzas. Su música siempre, me permite creer que el futuro será mejor, al menos por unos instantes.
Y la ultima razón, es que en mi "ranking" personal, esta canción es la pieza musical más redonda, perfecta, pura y bonita que existe.
Porque así como "nadie puede liberar nuestra mente, excepto, nosotros mismos", así también es como...
El Mar No Cesa.